יהוה (Jehová): Un Nombre para “generación tras generación”.

He leído el artículo ¿Señor, Jehová o Yahvé? sobre los nombres de Dios ; y deseo darle a su autor y lectores mi humilde opinión. Aunque pienso que precisamente es eso lo que él deseaba y desea cuando dejó el enlace de ese post en El Defensor.

Ante todo, como siempre he dicho, No quiero hacer un debate de doctrinas. La verdad está ahí, en la Palabra de Dios, la Biblia. Le toca a cada quien leerla, estudiarla, asumirla y vivirla como Dios aconseja.

Ni “extremistas”, ni “protestantes”, ni “paraprotestantes”

Por supuesto, veo una marcada intensión, de poner una “opinión chocante” principalmente hacia los Testigos de Jehová [TJ].  Me apena, que esa estrategia lleve al autor y a sus lectores a considerarlos una religión “paraprotestante”, según sus propios términos. Esa palabra hasta da gracia. Por supuesto, nunca la había oído decir. Si hubiera dicho “secta” hasta estaría más a tono con la Biblia. Precisamente así llamaban los enemigos a los primeros discípulos de Cristo. (Hechos 24:14; 28:22) #

Ni protestantes, ni “paraprotestantes”, A nadie le hemos “protestado” por cosa alguna. Ni al papa, ni al cura de la parroquia del pueblo, ni al pastor evangélico de “la iglesia de la esquina”.  No somos el resultado de una fragmentación en alguna iglesia “Católica Romana”, u Ortodoxa, o “evangélicas” protestantes como ha sucedido tan común y principalmente desde los días de Martín Lutero. Los TJ somos una asociación cristiana internacional conformada por millones de hermanos con un pasado espiritual en este mundo que va desde el ateo y agnóstico hasta las más diversas religiones; pero siempre unidos en la verdad por la fe y el amor. (Colosenses3:14) De hecho, no hay una hermandad como los TJ, que se distinga en amor cristiano genuino a Dios y al prójimo, en paz, unidad e integridad; y en hacer la voluntad expresa de Dios en la Biblia.

Por otra parte, llamar hoy, “extremistas” desde cualquier óptica antagónica a pacíficas minorías cristianas, es una forma sutil de acusar a esas minorías de actos sospechosos y hasta viles. En la actualidad, tal como ha venido sucediendo en Rusia, el etiquetar “extremistas” a comunidades cristianas minoritarias pacíficas se ha convertido en mostrar ciertas equivalencias con posiciones temerarias y hasta “terroristas”. Y por supuesto, no es el deseo de ningún cristiano auténtico hacer injusticia parecida que le pondría en el lugar de un homicida como el Diablo. (Juan 8:44; 1Juan 3:15)La fe cristiana, “sin hipocresía”, no debe ser usada para tales propósitos; y deseo creer que el autor del post no sortea esos caminos oscuros y malignos. (1Timoteo 1:5)

Ser Cristiano

La percepción de ser  cristiano que en el artículo se lee, a la luz de la Biblia, es bastante errónea, confusa y falsa. Perdón si mis palabras le ofenden en lo personal. No es mi intención personalizar esta información, pero es lo que he aprendido y creo.

Ser Cristiano1 implica creer que  Jesús de Nazaret fue y es el Hijo de Dios en un sentido especial, el Mesías o Cristo (Ungido) prometido que fue enviado por su Padre y Dios  Jehová () a la Tierra para hacer no su propia voluntad sino la de su Padre celestial y entregar su vida perfecta humana en sacrificio redentor por todos. (Juan 3:16; 6:38; 20:30, 31) Significa poner fe en ese amoroso sacrificio y aceptarlo para salvación. Ser cristiano es seguir al Hijo de Dios Jesucristo y defender, predicar, anunciar con absoluta convicción las enseñanzas que él nos dejó. Los cristianos verdaderos creen que también Jehová () Dios, su Padre, le resucitó y ensalzó a su diestra, y que recibió autoridad para sojuzgar a sus enemigos y vindicar Su soberanía. (Mateo 16:24; 20:28; Lucas 24:46; Juan 3:16; Hechos 2:32-36; Gálatas 3:16; Filipenses 2:9-11; Hebreos 10:12, 13.)

Para los cristianos verdaderos la Biblia es la Palabra inspirada de Dios, la verdad absoluta, provechosa para enseñar y disciplinar al hombre. (Juan 17:17; 2Timoteo 3:16; 2Pedro 1:21.) De los cristianos verdaderos se requiere más que simplemente confesar que tienen fe. Es necesario que la creencia se demuestre por obras. (Romanos 10:10; Santiago 2:17, 26.) Es decir, vivir de acuerdo con la voluntad de Dios para los cristianos.

Ahora bien; según lo antedicho, la organización mundial de TJ es totalmente cristiana. Y en lo personal cada TJ, con la ayuda de Dios, de su espíritu santo y de Cristo, se esfuerza por mostrar con su vida que es un verdadero discípulo de Jesús.

Sin embargo, no nos desviemos en esta situación de concepto, que solo se define verdaderamente por la fe, el amor basado en principios (griego: αγαπη agápe), el conocimiento de Dios y la forma en que cada quien vive su vida cuando se dedica a Dios mediante Cristo Jesús. De todas maneras, el propio Señor Jesucristo indicó: “Por sus frutos los reconocerán”. (Mateo 7:16) De modo que, pasemos al meollo del asunto que nos trae hasta aquí.

1El término griego latinizado Kjristianós, que tan solo aparece en tres ocasiones en las Escrituras Griegas Cristianas, designa a los seguidores de Cristo Jesús, es decir, los defensores del cristianismo. (Hechos 11:26; 26:28; 1Pedro 4:16.)

Términos hebreos que suelen traducirse Dios

En el artículo se lee y reproduzco en la siguiente imagen:

Para empezar pongamos nuevamente la oración en hebreo, el lector puede ver que en fondo amarillo tenemos ʼelohím.

 

 

 

 

 

Leyendo de izquierda a derecha como se hace en el idioma hebreo diría:

“bereshit bara elohim et hashamayim veet haaretz”

Tanto en el hebreo como en el griego bíblico no existían mayúsculas.

Es cierto, en esa cita (Génesis 1:1) donde se traduce Dios al español se ha usado originalmente el hebreo  ʼelohím. Pero ʼelohím () NO ES el plural del hebreo  “’El “. Sin dudas, el término “’El ” se traduce y acepta como Dios; pero su significado literal NO es Dios, sino que probablemente sea “Poderoso; Fuerte” (Génesis 14:18) Y es un término hebreo bíblico que se emplea para referirse indistintamente a Jehová, a otros dioses e incluso a hombres. El plural de “’El” es “’elím” (). Vea Éxodo15:11 donde aparece precedido del artículo definido “ba” (). Sin embargo, este plural “’elím” también se usa como mayestático y de excelencia, por ejemplo, en el Salmo 89:6 el salmista exclama: “¿Quién puede parecerse a Jehová entre los hijos de Dios [bivenéh ʼElím]?”. Aquí, como en muchos otros lugares, la forma plural se utiliza para referirse a una sola persona, conclusión que sustenta el que la Septuaginta griega traduzca ʼElím” por la forma singular “Theós”, y la Vulgata latina, por “Deus”.

La palabra hebrea ʼelohím literalmente significa “dioses”, NO personas múltiples, ni personalidades, ni personificaciones o manifestaciones dentro de un Dios trino.  ʼElohím parece derivarse de una raíz cuyo significado es “ser fuerte”. Y Es la forma plural de ʼelóhah (dios). Aunque a veces con la forma plural se alude a una pluralidad de dioses (Génesis 31:30, 32; 35:2). El vocablo hebreo ʼelohím también se emplea con más frecuencia como plural mayestático (es decir, de grandeza imponente), de dignidad y excelencia. En las Escrituras se usa con referencia al propio Jehová (), a los ángeles, a ídolos (tanto en singular como en plural) y al hombre. En Génesis 1:1 (ʼelohím) aparece sin el artículo definido. ʼElohím, “Dios”, con el artículo definido se halla por primera vez en Génesis 5:22. El título ʼElohím está en plural para denotar excelencia o majestad, y no una personalidad múltiple ni varios dioses. Por eso al traducir al griego se escribe  θεός (ho Theós), singular para denotar una sola persona, “Dios”. Compárese con Jueces 16:23, 24 donde se hace referencia a Dagón el dios (ʼelohím) de los filisteos, el cual no era un conjunto de dioses en uno, o dioses múltiples; era solo uno (1),un dios (ʼelohím).

El título ʼElohím singulariza el poder de Jehová como el Creador. Mostrando que en él residen la suma y sustancia de los poderes infinitos. ʼElohím aparece 35 veces en el relato de la creación, y en cada uno de los casos el verbo que determina la acción está en singular. (Génesis 1:1–2:4.)

Antes de Moisés la humanidad conoció el Nombre divino

Pornunciaciones del Nombre divino en distintos idiomas.

Moisés NO fue el primer humano en conocer el Nombre personal del Creador y Dios Todopoderoso: “El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob”2. El fue el Escritor de Génesis. Y fue inspirado y dirigido por el Todopoderoso  para hacerlo. O sea, que lo que Moisés escribió como sucede con el resto de las demás Escrituras, no es palabra de Moisés ni de hombre alguno, sino Palabra de Dios. (2Timoteo 3:16) Y tengo la seguridad que el Todopoderoso Jehová () extremó cuidado para que Su Palabra fuera escrita y trasmitida adecuadamente conforme a Sus propios intereses.

2 A Jehová () en la Biblia se le identifica como el “Dios de Israel” y el “Dios de sus antepasados”. (1Crónicas 17:24; Éxodo 3:16.) Esto refleja que El () estaba en asociación íntima con los hebreos y con la nación israelita, sin embargo, no da ninguna razón para circunscribir el nombre al de un dios tribal, como algunos han hecho. El apóstol cristiano Pablo escribió: “[¿]Es él el Dios de los judíos únicamente? ¿No lo es también de gente de las naciones? Sí, de gente de las naciones también”. (Romanos 3:29.) En el pacto que Jehová () había celebrado con Abrahán casi dos mil años antes del tiempo de Pablo, había prometido bendiciones para gente de todas las naciones, mostrando así Su interés en toda la humanidad. (Génesis 12:1-3; compárese con Hechos 10:34, 35; 11:18.)

En Génesis, la Palabra de Dios nos muestra que Adán y Eva conocían ese Sagrado Nombre. Después de que pecaron y fueron expulsados del Edén, Eva “con el tiempo dio a luz a Caín y dijo: “He producido un hombre con la ayuda de Jehová””. (Génesis 4:1) Notemos ahora la exclamación de Eva en español y en hebreo las palabras en rojo son las que se corresponden:

 

Era muy fácil y entendible que Eva hubiera dicho: “He producido un hombre con la ayuda de Dios [ʼelohím]. Pero no está escrito así. El tetragrámaton se encuentra escrito en esta expresión de Eva. Y esto, sin dudas, indica que tanto ella como su marido Adán conocían perfectamente el único Nombre personal de Dios y su correcta pronunciación. Una prueba absoluta que efectivamente ese Nombre Jehová () ya se había dado a conocer entre la gente, desde que la primera pareja humana fue creada. Y ese Nombre Jehová () se trasmitió entre sus descendientes.

De hecho, un tiempo después del suceso de Génesis 4:1, la Escritura confirma que mucha gente estaba dando MAL uso del Nombre divino. Así, la Biblia confirma, que en los días de Enós, nieto de Adán, “se dio comienzo a invocar el nombre de Jehová []”. El Targum palestinense opina que, esto se hizo de modo profano, como parte de la adoración idolátrica de aquel tiempo. Tal exégesis es bien aceptable si se toma en cuenta que como Abel ya había dado comienzo a invocar el nombre de Dios con fe apropiada anteriormente, se entiende que este posterior “invocar el nombre de Jehová []” significa que la gente comenzó a profanar o degradar este Nombre. Se trataba claramente de una situación de crasa hipocresía o falsedad religiosa. (Génesis 4:26; 1 Pedro 3:19, 20; 2 Pedro 2:1-4)

Por otra parte; la historia bíblica confirma que tanto Abrahán como su hijo Isaac y nieto Jacob, conocían el Nombre de su Dios Jehová () y lo utilizaban correcta y respetuosamente. Por citar tres (3) ejemplos: Abrán poco después de haber sido llamado por Dios para que saliera de Ur de los caldeos a heredar la tierra de Canaán, construyó “un altar a Jehová y empezó a invocar [(beshem: acción de “declarar”, “predicar”. Compare con Ex 34:5 )] el nombre de Jehová []” (Génesis 12:8) El registro de Génesis 26:25 muestra que Isaac, también conocía el Santo Nombre de Dios y lo invocaba [(beshem: “declaraba” o “predicaba”)] por ese Nombre. En cuanto a Jacob, según Génesis 32:9, él mismo dio testimonio fehaciente que estaba al tanto del Nombre del Dios de sus padres Abrahán e Isaac. Indicó que él también conocía a su Dios por Su Nombre llamándole Jehová ().

Con mucha frecuencia – tal como el artículo citado muestra – se han aplicado mal los pasajes de Éxodo 3:13-16 y 6:3 para indicar que el nombre de Jehová () se le reveló por primera vez a Moisés poco antes del éxodo de Egipto. Pero eso no es verdad. Es cierto que Moisés formuló la pregunta: “Supongamos que llego ahora a los hijos de Israel y de hecho les digo: ‘El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes’, y ellos de hecho me dicen: ‘¿Cuál es su nombre?’. ¿Qué les diré?”. Sin embargo, esto NO significa necesariamente que él o los israelitas no conociesen el nombre de Jehová (). El mismo nombre de Jokébed, la madre de Moisés, posiblemente significa “Jehová Es Gloria”. (Éxodo 6:20) Y Samuel relata que los hebreos esclavizados en Egipto clamaban “a Jehová por socorro”. (1Samuel 12:8)

La pregunta de Moisés estaba más bien relacionada con las circunstancias en las que se hallaban los hijos de Israel. Después que la generación de descendientes de Jacob, que entró y murió allá en Egipto, los israelitas se multiplicaron y se hicieron muchos. (Éxodo 1:1-7) Para cuando Moisés recibió el llamamiento y comisión de Jehová, el pueblo hebreo en Egipto llevaba sufriendo dura esclavitud por muchas décadas sin ninguna señal de alivio. Y estaba enormemente inundado de la duda y el desánimo, lo que  debilitaba su fe en el poder y el propósito de Dios de liberarlos. (Véase también Ezequiel 20:7, 8.) Por lo tanto, el que Moisés simplemente dijera que iba en el nombre de “Dios” (ʼElohím) o el “Señor Soberano” (ʼAdhonái) no hubiera significado mucho para los israelitas que sufrían. Ellos sabían que los egipcios tenían sus propios dioses y señores, y sin duda tuvieron que oír cómo se burlaban de ellos diciéndoles que sus dioses eran superiores al Dios de los israelitas.

En la actualidad un nombre personal es como una simple “etiqueta” para identificar a alguien; pero en aquel entonces, en la antigüedad bíblica, los nombres tenían un significado real. Moisés sabía que el nombre de Abrán (que significa “Padre Es Alto [Ensalzado]”) se cambió a Abrahán (que significa “Padre de una Muchedumbre [Multitud]”), y que el cambio obedeció al propósito de Dios con respecto a Abrahán. El nombre de Sarai también se cambió a Sara y el de Jacob, a Israel, y en cada caso el cambio puso de manifiesto algo fundamental y profético en cuanto al propósito de Dios para ellos. Moisés bien pudo preguntarse si entonces Jehová se revelaría a sí mismo bajo un nuevo nombre para arrojar luz sobre su propósito con respecto a Israel. El que Moisés fuese a los israelitas en el “nombre” de Aquel que le envió significaba que era su representante, y el peso de la autoridad con la que Moisés hablase estaría determinado por dicho nombre y lo que representaba. (Compárese con Éxodo 23:20, 21; 1Samuel 17:45.) Así pues, la pregunta de Moisés era significativa.

La respuesta de Dios en hebreo fueʼEhyéh ʼAschér ʼEhyéh”. Aunque algunas versiones traducen esta expresión por “YO SOY EL QUE SOY”, hay que notar que el verbo hebreo (hayáh) del que se deriva la palabra ʼEhyéh NO significa simplemente “ser”, sino que, más bien, significa “llegar a ser” o “resultar ser” (Aquí ’Ehyéh está en el estado imperfecto y en primera persona del singular). No se hace referencia a la propia existencia de Dios, sino a lo que piensa llegar a ser con relación a otros. Por lo tanto, la Traducción del Nuevo Mundo [TNM] traduce apropiadamente la expresión hebrea supracitada de este modo: “YO RESULTARÉ SER LO QUE RESULTARÉ SER”. Después Jehová añadió: “Esto es lo que has de decir a los hijos de Israel: ‘YO RESULTARÉ SER me ha enviado a ustedes’”. (Éxodo 3:14)

Así, las palabras que siguen a esta declaración muestran inequívocamente que NO se estaba produciendo ningún cambio en el nombre de Dios, sino solo una mejor comprensión de su personalidad: “Esto es lo que habrás de decir a los hijos de Israel: ‘Jehová [] el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes’. Este es mi nombre hasta tiempo indefinido, y este es la memoria de mí a generación tras generación”. (Éxodo 3:15; compárese con Salmo 135:13; Oseas 12:5.)

El nombre Jehová () viene de un verbo hebreo הוה (hawáh) en su forma causativa  que significa “llegar a ser”. Los expertos sostienen distintas posturas, así que no podemos ser categóricos sobre este significado. Sin embargo, en la opinión del Comité de Traducción de la Biblia del Nuevo Mundo, entendemos que el NOMBRE significa “Él Hace [o Causa] que Llegue a Ser”. Esto normalmente significa que el sujeto hace que algo o alguien realice la acción del verbo. Esta definición encaja bien con el papel de Jehová () como Creador de todas las cosas y como Aquel que cumple su propósito. El nombre de Dios no solo da a entender que él llega a ser lo que haga falta. También da a entender que Dios puede hacer que su creación llegue a ser lo que haga falta para que se cumplan sus promesas. Solo el Dios verdadero podría llevar tal nombre de manera apropiada y legítima. Lo antedicho ayuda a entender el sentido de lo que después le dijo Jehová a Moisés: “Yo soy Jehová []. Y yo solía aparecerme a Abrahán, Isaac y Jacob como Dios Todopoderoso, pero en cuanto a mi nombre Jehová [] no me di a conocer a ellos”. (Éxodo 6:2, 3.) Dado que aquellos patriarcas, antepasados de Moisés, habían utilizado muchas veces el nombre Jehová (vea Génesis 12:8; 26:25; 32:9), es obvio que Dios se refería a que se les había manifestado en la dimensión de Jehová solo de manera limitada. Para ilustrarlo: difícilmente se podría decir que aquellas personas que se relacionaron con Abrahán en realidad le conocieron como Abrahán (“Padre de una Muchedumbre [Multitud]”) mientras solo tenía un hijo, Ismael. A medida que le nacieron Isaac y otros hijos, y estos a su vez tuvieron prole, el nombre Abrahán adquirió mayor significado para toda la gente. Del mismo modo, también el nombre Jehová entonces adquiriría un significado más amplio para los israelitas.

Por lo tanto, en este sentido, “conocer” no significa simplemente estar informado o saber el nombre de alguien. Es decir, podemos saber cómo se llama cierta persona, pero de ahí a que ese nombre signifique específicamente algo para nosotros es otra cuestión. Moisés sabía que el Nombre de su Dios era Jehová (), pero de ahí a presentarse delante de su pueblo sin tener un conocimiento exacto de cuánto significado expresaría ese Nombre tanto para él como para los hebreos esclavos en Egipto era ‘harina de otro costal’. Por eso, en este sentido, el profesor de hebreo D. H. Weir dice que los que alegan que en Éxodo 6:2, 3 se revela por primera vez el nombre Jehová “no han estudiado [estos versículos] a la luz de otros textos; de otro modo se hubieran dado cuenta de que la palabra nombre no hace referencia a las dos sílabas que componen la voz Jehová [], sino a la idea que esta expresa. Cuando leemos en Isaías cap. LII [52]. 6, ‘Por tanto, mi pueblo sabrá mi nombre’, o en Jeremías cap. XVI [16]. 21, ‘Sabrán que mi nombre es Jehová’, o en los Salmos, Sl. IX [9] [.10, 16], ‘Y en ti confiarán los que conocen tu nombre’, vemos en seguida que conocer el nombre de Jehová es algo muy diferente de conocer las cuatro letras que lo componen. Es conocer por experiencia que Jehová es en realidad lo que su nombre expresa que es. (Compárese también con Is. XIX [19]. 20, 21; Eze. XX [20]. 5, 9; XXXIX [39]. 6, 7; Sl LXXXIII [83]. [18]; LXXXIX [89]. [16]; 2 Cr. VI [6]. 33.)”. (The Imperial Bible-Dictionary, vol. 1, págs. 856, 857.)

Los masoretas y sus puntos vocálicos sobre el hebreo antiguo.

Lo que los masoretas hicieron al ponerle puntos vocálicos a las palabras hebreas que se escribían solo con sus consonantes, fue, quizás, una gran ayuda para los nuevos y diversos lectores de esa lengua antigua. Sin embargo, lo que hicieron con el tetragrámaton del Nombre divino al añadirle vocales para que se pronunciara Adonay (Adonaí [Señor]), no puede considerarse propiamente una ayuda. Adonay (Adonaí [Señor]) es un título honorífico y NO es el Nombre propio de Dios. El Nombre que El le reveló a sus siervos fieles de la antigüedad y que aparece casi 7000 veces en las Escrituras Hebreas (AT).

Ellos, los masoretas, siguieron perpetuando una tradición hipócrita que escribas y líderes judíos supersticiosos del siglo I e.c. se inventaron para dejar de usar comúnmente el Sagrado Nombre de Dios (no hay prueba sólida de que el nombre divino hubiera desaparecido o caído en desuso antes de nuestra era [a.e.c])3. Dejar de pronunciar el Nombre divino, fue una ventaja egoísta que permitió solo a la élite eclesiástica de entonces tener el dominio fonético del Santo Nombre del Dios Todopoderoso. Una ridícula idea religiosa que ha perpetuado superstición y error hasta hoy; al extremo de llegar a quitar el Sagrado Nombre de Dios de Su propia palabra la Biblia; y así dejar a millones de personas de distintas épocas sin ese conocimiento especial vinculado a la vida eterna prometida.

3 Los masoretas (desde el siglo VII hasta el X e.c.) también adoptaron ciertas libertades que los soferims (segunda mitad del siglo VI a.e.c) se tomaron al traducir algunos versículos de las Escrituras Hebreas (AT) introduciendo cambios. Los soferims solo cambiaron el texto hebreo primitivo 134 veces de las más de 6900 que hay en el AT a fin de que leyese ʼAdhonái en lugar de YHWH. Los masoretas fueron a ese extremo, pero de manera total.

Jesús condenó y no estuvo dispuesto a seguir tradiciones humanas (no bíblicas). (Mateo 15:1-9)En Nazaret leyó públicamente Isaías 61:1, 2 según lo escrito en Lucas 4:18, 19 y allí como veremos más adelante, en sus días, estaba el tetragrámaton  que representa el Nombre personal de Su Padre. Aproximadamente, unos tres años y medios después,  en presencia de sus discípulos, Jesús oró a su Dios: “Padre, […] Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo“. (Juan 17:1-3)

Es significativo, pero el primer paso para llegar a conocer en verdad a “alguien” y establecer una estrecha relación con ese “alguien” es conociendo su nombre. Y Jesús, al tanto de este detalle, dijo a su Padre en esa misma oración: “He puesto tu nombre de manifiesto a los hombres que me diste del mundo”. (Juan 17:6) ¿Que más pruebas se necesitan para aceptar que tanto Jesús como sus primeros discípulos conocían y usaban en su adoración el Nombre personal de Dios ()?

En realidad, la voluntad de Jehová () Dios era y sigue siendo que Su Santo Nombre se conozca y se alabe diariamente en toda ocasión. No que se ocultara su pronunciación, ni que se sustituyera por términos como Adonay (Adonaí [Señor]). Los Salmos de la Biblia son una prueba fehaciente que ese es el deseo de Jehová (). El libro bíblico de los Salmos es una obra poética que era popularmente recitada y cantada por el pueblo de Dios. En esos escritos sagrados el tetragrama  se encuentra unas 700 veces.

En el articulo El Nombre del Único Dios Verdadero escribí:

«Después de años de estudio hace unos 8 siglos, el reconocido talmudista, Moisés Maimones [Maimónides], llegó a una singular conclusión con respecto a los nombres en lengua hebrea. Y sobre el Nombre divino afirmó que no hay ningún misticismo. Dijo: “el nombre de Dios se pronuncia simplemente como se escribe”.»

¿Tendrá sentido esta afirmación? Lo que luego añadí como pruebas no solo indica que sí tiene sentido, sino que es válido y acertado. Note lo que a continuación dice el artículo:

«El querer suponer qué vocales eran pronunciadas acompañando a las letras YHWH es absurdo, pues como ya he acotado las vocales masoréticas no aparecieron hasta después del siglo VI e.c.  Bíblicamente hablando, antes de que aparecieran los masoretas, los nombres hebreos que contenían las letras del tetragrama se vocalizaban con las tres letras (consonantes) Y, H, W como confirman ampliamente los manuscritos de Qumrán, la letra Y se leía I (o E), la tetra W: U (u O) y la tetra H: A al final de la palabra. Por ejemplo, YH se leía IA, YHWDH se leía IHUDA (Judá).  El nombre YHWH por tanto se leía IHUA. (Ihoua)En cuanto a la H, que era casi inaudible, se le podía añadir una e para que se oyera mejor, de modo que el nombre YHWDH que se leía literalmente I-H-U-D-A, pasó a leerse I-eH-U-D-A, el equivalente exacto del nombre hebreo Yehudah (Judá).»

Cuando aplicamos al tetragrámaton  esta regla para los nombres en hebreo que contiene sus 3 primeras letras  encontramos el siguiente y notorio resultado:

(YHWH) pronunciación que sería I-eH-U-A (lehoua). Una pronunciación que con los siglos en nuestro idioma español ha derivado en “Jehovah” o “Jehová”. Y que para nada debe ser considerada incorrecta porque no sea igual a su predecesora original de antaño. Pues entonces, por ejemplo en español, tendríamos que desechar “hierba” y aceptar solo “yerba”. O decir solo “fierro” y descontinuar “hierro”. De hecho, este Nombre personal de Dios puede correctamente pronunciase en distintos sonidos de acuerdo al idioma en que se utilice. Lo importante para los verdaderos amadores y testigos de Dios es usarlo y predicarlo santificándolo en todo sentido. Y es que nuestro gran Dios Jehová () promete proteger y no dejar jamás desamparados a los que conocen en toda su dimensión Su Santo Nombre y lo predican e invocan con fe, amor y respeto. (Salmo 9:10; 91:14; Proverbios 18:10; Joel 2:32; Hechos 2:21; Romanos 10:13)

En mi consideración y la de millones; y creo que, en la del propio Dios Todopoderoso , el que se haya suprimido Su Santo Nombre de tantas versiones adulteradas de Su palabra Escrita la Biblia, no es muestra de respeto hacia El; el autor de ese Sagrado Libro. Al contrario, es una gran ofensa contra Dios y su bendito Nombre Jehová (); una afrenta a su majestad y autoridad. Nadie sobre la tierra tiene el derecho de sustraer, esconder o sustiuir el Nombre divino en Su Palabra la Biblia. Y todos los que espuriamente se adjudican esa perrogativa con total desprecio al Nombre Jehová (), el autor de la Biblia; quien decidió que estuviera más de 700o veses en sus páginas (AT+NT), deberian arrepentirse porque finalmente lo lamentaran. La misma advertencia de Revelación [Apocalipsis] 22:19 pesa sobre sus cabezas.

El Nombre en la Septuaginta griega y el Nuevo Testamento*

*El mayor por ciento de la información expresada en este apartado ha sido obtenida de: Perspicacia para comprender las Escrituras Vol. 2. obra editada por los Testigos de Jehová.

La Septuaginta griega o Versión de los Setentas, es la traducción más antigua de los escritos sagrados hebreos y arameos de la Biblia conocidos comúnmente como Antiguo Testamento [AT]. Los manuscritos más completos, no los más antiguos, de la Septuaginta que hoy tenemos datan de los siglos IV y V de esta era común (e.c.). Y en ellos el tetragrama del Nombre Divino  no aparece; más bien está reemplazado por los títulos impersonales como Señor (Kýrios) y Dios (Theós). Sin embargo, con el transcurso de los años se han descubierto posteriormente fragmentos de manuscritos mucho más antiguos que prueban que en las copias más antiguas de la Septuaginta griega aparecía el nombre divino.

Uno de estos, conocido como el Inventario núm. 266 de los papiros Fuad, contiene parte del libro de Deuteronomio. Este papiro presenta sistemáticamente el Tetragrámaton escrito en caracteres cuadrados hebreos cada vez que aparece en el texto hebreo del que se traduce. Los eruditos dicen que data del siglo I a. e.c., lo que lo hace cuatro o cinco siglos más antiguo que los manuscritos mencionados con anterioridad. (Véase en TNM con Referencias, apéndice, págs. 1561, 1562.)

¿Por qué no se encuentra el nombre divino en su forma completa () en ningún manuscrito antiguo disponible de las Escrituras Griegas Cristianas?

La cristiandad y quienes apoyan el desuso del Nombre Divino han argumentado que como los escritores inspirados de las Escrituras Griegas Cristianas hicieron sus citas de las Escrituras Hebreas basándose en la Septuaginta girega, y en esta versión se había sustituido el Tetragrámaton por los términos Kýrios o Theós, el nombre de Jehová () no debía aparecer en sus escritos. Sin embargo, como he mostrado, las pruebas actuales demuestran que este argumento ya no es válido. El doctor P. Kahle, comentando sobre el hecho de que los fragmentos más antiguos de la Septuaginta sí contienen el nombre divino en su forma hebrea dice: “Ahora sabemos que el texto griego de la Biblia [la Septuaginta], en tanto fue escrito por y para judíos, no tradujo el nombre divino por kýrios, sino que en esos MSS [manuscritos] se conservó el Tetragrámaton con letras hebreas o griegas. Fueron los cristianos quienes reemplazaron el Tetragrámaton por kyrios cuando el nombre divino escrito en letras hebreas ya no se entendía”. (The Cairo Geniza, Oxford, 1959, pág. 222.)

En el AT en la versión griega de Aquila, del siglo II e.c., el Tetragrámaton todavía aparecía en caracteres hebreos. Alrededor del año 245 e.c., el famoso erudito Orígenes produjo su Héxapla, una reproducción a seis columnas de las Escrituras Hebreas inspiradas que contenía: 1) el texto hebreo y arameo original, 2) una transliteración al griego del texto hebreoarameo, 3) la versión de Aquila, 4) la versión de Símaco, 5) la Septuaginta y 6) la versión de Teodoción. Basándose en las copias incompletas que se conocen actualmente, el profesor W. G. Waddell dice: “En la Héxapla de Orígenes […] las versiones griegas de Aquila, Símaco y LXX [la Septuaginta] representan JHWH por ΠΙΠΙ; en la segunda columna de la Héxapla, el Tetragrámaton está escrito en caracteres hebreos”. (The Journal of Theological Studies, Oxford, vol. 45, 1944, págs. 158, 159.) Otros creen que el texto original de la Héxapla de Orígenes empleó caracteres hebreos para el Tetragrámaton en todas sus columnas. Orígenes mismo dijo, en sus comentarios sobre el Salmo 2:2, que “en los manuscritos más fieles EL NOMBRE está escrito con caracteres hebreos, no del hebreo moderno, sino del arcaico”. (Patrologia Graeca, París, 1862, vol. XII, col. 1104.)

En fecha tan tardía como el siglo IV e.c., Jerónimo, el autor de la traducción denominada Vulgata latina, dice en su prólogo a los libros de Samuel y Reyes: “Y hallamos el nombre de Dios, el Tetragrámaton [], en ciertos volúmenes griegos aun en la actualidad expresado con las letras antiguas [como éstas:Nombre divino en caracteres hebreos antiguos]”. En una carta escrita en Roma en 384 e.c., Jerónimo dice: “El noveno [nombre de Dios es] tetragrammo, que los hebreos tuvieron por [a·nek·f·nē·ton], esto es, ‘inefable’, y se escribe con estas tres letras: iod, he, uau, he. Algunos no lo han entendido por la semejanza de estas letras y, al hallarlo en los códices griegos, escribieron de ordinario [letras griegas que corresponden a las romanas pi pi]”. (Cartas de San Jerónimo, Carta 25 a Marcela.)

De modo que, los llamados cristianos que “reemplazaron el Tetragrámaton por Kýrios” en las copias de la Septuaginta griega NO fueron los discípulos primitivos de Jesús del siglo primero e.c., sino personas de centurias posteriores, cuando la predicha apostasía estaba bien desarrollada y había corrompido la pureza de las enseñanzas cristianas. (2Te 2:3; 1Ti 4:1.) Así que, con toda seguridad, en los días de Jesús y sus discípulos el nombre divino aparecía en las Escrituras, tanto en los manuscritos hebreos como en los griegos. Y Jesús Sí hubo de leer ese Santo Nombre  en el Rollo de Isaías que se le dio en Nazaret. (Lucas 4:18, 19)

¿Por qué, entonces, no aparece el nombre en los manuscritos disponibles hoy de las Escrituras Griegas Cristianas, o el llamado Nuevo Testamento [NT]? Seguramente porque los manuscritos que hoy tenemos (del siglo III e.c. en adelante) se hicieron después que se alteró el texto original de los apóstoles y discípulos. Los copistas posteriores sin duda reemplazaron el nombre divino —el Tetragrámaton— por los términos Kýrios y Theós. Los hechos muestran que eso es justo lo que ocurrió en copias posteriores de la Versión de los Setenta (la Septuaginta griega) de las Escrituras Hebreas.

No obstante, tenemos la certeza, tal como ya he escrito, que tanto Jesús como sus primeros discípulos del siglo I e.c. no siguieron tradiciones judías farisaicas. (Mateo 15:1-9) Sería sumamente irrazonable, e injusto suponer que él y sus discípulos se dejaran influir por esas tradiciones (como las que se registran en la Misná) a este respecto; a pesar que no hacerlo significara ser acusado de blasfemo.

Por otra parte, el propio nombre de Jesússignifica “Jehová [lehoua] Es Salvación”. Él enseñó a sus seguidores a orar: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre” (Mateo 6:9); dijo que hacía sus obras “en el nombre de [su] Padre” (Juan 10:25), y la noche de su muerte dijo en oración que había puesto de manifiesto el nombre de su Padre a sus discípulos, y pidió: “Padre santo, vigílalos por causa de tu propio nombre”. (Juan 17:6, 11, 12, 26.) En vista de lo antedicho, cuando Jesús citó o leyó de las Escrituras Hebreas, ciertamente pronunció el nombre de Dios: Jehová (). (Compárese Mt 4:4, 7, 10 con Deuteronomio 8:3; 6:16; 6:13; Mateo 22:37 con Deuteronomio 6:5; Mateo 22:44 con Salmo 110:1; y Lucas 4:16-21 con Isaías 61:1, 2.) Como es lógico, los discípulos de Jesús, entre ellos los escritores inspirados de las Escrituras Griegas Cristianas (Nuevo Testamento), siguieron su ejemplo a este respecto.

Sobre el Anexo curioso

Analicemos ahora la curiosidad sobre el supuesto acrónimo explícito del Nombre Divino en caracteres hebreos que en el artículo se afirma que existe en la inscripción sobre la cabeza de Jesús en el madero según Juan 19:19,20.

Juan 19:19 TNM: ‘Pilato escribió un título también y lo puso sobre el madero de tormento. Estaba escrito: “Jesús el Nazareno el rey de los judíos”’

El autor de ¿Señor, Jehová o Yahvé? sobre los nombres de Dios explica que cuando se sacan las iniciales de cada palabra en ésta inscripción en hebreo se juntan las consonantes del tetragrámaton del Nombre personal del Dios Todopoderoso: O sea: .Veamos si es verdad.

Tengo ante mí una Biblia Hebraica completa donde en el AT puedo ver y leer en hebreo de forma explícita el tetragrámaton de las consonantes hebreas normalmente conocidas para el Nombre Divino: . Desde esta Biblia también accedo a una traducción en hebreo de todo el NT y por ende a toda la oración de Juan19:19. A continuación muestro una imagen de la misma:

Modern Hebrew Bible [Biblia Hebrea Moderna]. Software: theWord.

 

En esta oración la inscripción de Pilato en hebreo es lo que se encuentra en fondo amarillo. Analicémosla a continuación para ver qué acrónimo formamos:

 

 

 

 

Para comprobar si lo que digo es verdad o no, simplemente consultemos Wikipedia bajo el tema INRI (subtema: IMBI) donde podemos leer: “ [Yehshúa’ Hanotsrí Mélej Hayehudim]”. (Negritas y cursivas mías.)Y si tomamos cada inicial de cada palabra de derecha a izquierda veremos muy honradamente que NO formamos el tetragrama del Nombre del Dios Todopoderoso () como se afirma en el post. Sino que se obtiene la siguiente palabra hebrea: (YHMH o JHMH). Es decir: Yohdh He’ Mem He’ . Palabra que se pronunciaría yehéme”  y que puede ser traducida literalmente al español como “sonido” y/o que indica la acción de “resonar” o “sonar”. Esta palabra en las Escrituras Hebreas (AT) aparece, por citar solo 3 ejemplos, en: Jeremías 6:23; 48:36; 50:42.

En el artículo se cometió un error extremo al copiar los caracteres hebreos para la palabra  (Men Lámedh Kaf) (mélekj [rey]) que aparecen en la cita mandada a escribir por Pilato. Le añadieron una ו (Waw) al principio, y cambiándole la ך (Kaf) por la ח (Jehth) se le sustituyó por  (vámelach [literalmente sal para salar alimentos, o hacer estéril la tierra]). En la imagen a la derecha; vea el uso de esta palabra en Deuteronomio 29:23 cuando empieza a leer:

Primeras dos palabras hebreas de Deuteronomio 29:23. Su pronunciación y traducción.

En fin, el carácter מ (Mem) es el primero que se escribe de derecha a izquierda en hebreo para formar la palabra mélekj [rey] y NO ES ni semejante al ו (Waw). De modo que, la palabra o acrónimo que se forma con cada primera letra de lo mandado a escribir específicamente en hebreo por Pilato sobre la cabeza de Cristo NO representa, ni es igual al tetragrámaton () del Sagrado Nombre Divino . Y por supuesto, tampoco indica una enseñanza “cabalística” que líderes judíos recalcitrantes y odiosos deseaban supuestamente esconder para ocultar la identidad de Jesucristo como si fuera el Dios Jehová, y mucho menos trinitarismo pagano. Me gustaría saber de qué versión de la Biblia en hebreo el autor copió la inscripción de Pilato contenida en Juan 19:19.

En esta misma línea, pienso que teniendo el aval confiable de las Escrituras tanto en Hebreo como en Griego bíblico y en otras centenas de idiomas, no es juicioso recurrir a un documento no inspirado por Dios; una pintura artística con más de 1500 años posterior al suceso descrito por el apóstol Juan para establecer algún punto al respecto. En una pequeña consulta, el estudiante sincero y concienzudo de la Biblia podrá comprobar que existe una (1) sola forma simple en hebreo bíblico de escribir rey” (mélekj). Esa forma es: . Puede comparar o comprobar esta afirmación en La Biblia Hebraica Stuttgartensia, que es una edición ampliamente difundida al ser considerada tanto por judíos como por cristianos como una edición fiable de los escritos sagrados hebreos y arameos (la “Tanaj” en la terminología judía, el “AT” en la terminología cristiana) y es muy usada entre los eruditos tanto para el estudio como para base de traducción a otros idiomas. De la misma, les dejo algunos ejemplos en Génesis de textos donde aparece  (mélekj) sin ningún tipo de combinación formando otras expresiones.

Tomado de La Biblia Hebraica Stuttgartensia. Software: theWord: Génesis 14:1 (3 veces); 14:2 (4); 14:9 (4); 14:18 (1); 14:22 (1); 20:2 (1); 26:8 (1); 49;20 (1). Este mismo vocablo  es, según las Biblias Hebraicas con el NT, el que se usa en Juan 19:19 para llamar a Jesús “rey”.

Por supuesto, existen en hebreo bíblico algunos otros vocablos combinados para referirse a alguien como “rey”. Por ejemplo: “del rey” ( [hamélekj] Génesis 39:20) o “el rey”  ( [lemélekj] Génesis 40:1, 5) Es quizás, este último vocablo (), el que muy posiblemente pintó el artista español Diego de Velázquez alrededor del año 1632 en su cuadro de la supuesta crucifixión de Jesucristo. No obstante, este vocablo, como ya vimos, no se encuentra en la oración original hebrea de Juan 19:19:

Modern Hebrew Bible [Biblia Hebrea Moderna]. Software: theWord.

 

Ni en Mateo27:37*

* Ni en Marcos 15:26

*Ni en Lucas 23:38

*Todo en fondo amarillo es la inscripción y el vocablo en rojo es el término hebreo utilizado para “rey” (mélekj)

Como conclusión del análisis de este “anexo curioso” del artículo, podemos afirmar que NO es posible, por la Biblia hebraica, formar un acrónimo hebreo que sea igual al tetragrama del Nombre divino . Además, en cuanto a la protesta de los líderes judíos a Pilato en relación con la inscripsión sobre la cabeza de Jesús en el madero (Juan 19:20), la verdad bíblica es que aquellos rebeldes e insolentes hombres eran inicuos al extremo que deseaban negar hasta en el martirio del Hijo de Dios Jesús de Nazaret, la realidad de que este era y es el Hijo del Altísimo”. El Rey en el trono de David su padre”. Rey sobre la casa de Jacob para siempre”. El Mesías (Cristo) prometido. (Lucas 1:32, 33; Juan 1:49)El Rey del reino de Dios. “Señor de señores y Rey de reyes”. (Revelación [Apocalipsis]11:15; 17:14; Hechos 2:36)Pues Jesús NO es el mismo Jehová, o Yahvéh del AT. Jesús, nuestro Señor y mediador, NO es el Dios Todopoderoso (ʼEl Schaddái). (Génesis 17:1)NO; sino que Jesús ES el Cristo el Hijo de Dios” ( [Yehshúa’ ha maschíaj ben elohím]). (Juan 20:31)

Finalmente, aunque los escritores bíblicos inspirados se refirieron a Dios con diferentes títulos tales como “Todopoderoso” (“Omnipotente”), “Altísimo” y “Señor”; el Tetragrámaton() es el único Nombre personal que usaron para identificar a Dios. Este Santo, singular y personal Nombre del “Dios Todopoderoso” (ʼEl Schaddái) es y seguirá siendo  (lehoua; Jehová). Reconocemos que puede que no sea la más exacta pronunciación, quizás como Jesús no lo es de . Pero mejor aceptamos que  (“lehoua”; “Jehovah”, “Iahveh”, “Yahvé”, “ Yahvéh“,  “Javé”, “Jabé”, “Yehováh”, “Yahveh”, “Yahaveh”, “Yehwáh”, “Yehowáh”) es el Nombre del Dios Vivo que podremos continuar pronunciando y santificando honrosamente en nuestra lengua española como JEHOVÁ. Porque ‘ese es su Nombre hasta tiempo indefinido y su memoria generación tras generación’. (Éxodo 3:15) Amén.


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יהוה (Jehová): Un Nombre para “generación tras generación”.

 

 


#A menos que se indique lo contrario, las citas bíblicas estan tomadas de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras con Referencias 1987

 

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