A los testigos de Jehová de todo el mundo les preocupa que estos hechos indiquen que las autoridades de Kazajistán están tratando de prohibir la obra de sus hermanos cristianos allí, tal como está ocurriendo en Rusia.
Un tribunal de Kazajistán ordenó a la sucursal de los testigos de Jehová del país, ubicada en Almaty, que suspendiera por tres meses todas sus actividades.
El 2 de mayo de 2017, un tribunal de Astaná sentenció a Teymur Akhmedov a cinco años de prisión tan solo por hablar de sus creencias religiosas con otros.